miércoles, 30 de noviembre de 2011
BERTOLT BRECHT
“El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de las judías, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.
domingo, 30 de octubre de 2011
CARTA DE UN MADRILEÑO QUE RECIBIÓ LA FACTURA DE SUS GASTOS DE HOSPITAL:
Sra. Esperanza Aguirre:
Recientemente he recibido la factura informativa del coste que ha supuesto el uso del sistema sanitario que, por desgracia, he tenido que realizar.
Ignoro el fin que usted persigue al gastarse el dinero de todos los madrileños en enviarme dicha factura, aunque ya le adelanto que no contribuirá a que mejore de mis problemas de salud.
No acabo de comprender esta nueva práctica ya que, que yo recuerde, no se han enviado facturas a los ciudadanos recordándoles el coste que supone tener un ejército, financiar los partidos políticos (incluso suponiendo que yo votara) o ayudar a salir de la crisis económica a los causantes de la misma. Le aclaro que me refiero a los bancos, no a los usuarios de los servicios públicos, como usted parece creer.
Pero, para que vea que he comprendido su mensaje, y que yo también quiero contribuir a esta toma de conciencia sobre nuestra maltrecha economía, paso a mencionarle algunos de los costes que origina su presidencia a todos los madrileños:
- Más de 1.500 asesores elegidos a dedo.
- 620 millones de Euros en publicidad desde 2008.
- Sueldo de la Sra. Presidenta de la Comunidad de Madrid: 89.643 al/año, al que hay que añadir el del resto de altos cargos y sus correspondientes gastos de representación, dietas, complementos, comidas, gasto de teléfonos móviles, etc, etc, etc*.
- 77 coches oficiales con un coste por vehículo de más de 3.000 /mes entre renting, combustible y salario del chofer (Gasto de vehículos oficiales Comunidad de Madrid + Ayuntamiento de la capital: 600.000 al/mes -7,2 millones al/año-).
- Recientemente (ver BOCM de 04/08/11) La Comunidad se ha gastado 471.380 euros en la contratación de ocho vehículos para los próximos 4 años.
- Cientos de televisiones planas instaladas hace 4 años y que aún no se han puesto en marcha en todos los centros de salud.
- BESCAM: al parecer, para garantizar el Estado de Derecho, quiere usted una policía autonómica (o no sé si es una guardia personal).
Le ruego que me disculpe si algún dato no es correcto. Usted cuenta con medios y dinero (el nuestro) para calcular los costes, hacer facturas y enviarnoslas.
Por último quisiera recordarle que todos los madrileños, y no usted ni su partido, pagamos la sanidad y el resto de servicios públicos, que con tanto ahínco usted intenta deteriorar y privatizar. Y que además, somos una de las comunidades que menos gasta en sanidad, y más dinero desvía a entidades privadas. Le ruego que en lo sucesivo no gaste nuestro dinero en enviarme "más facturas", ya que mi intención es tirarlas directametnte al contenedor de papel, y por lo tanto es un gasto inútil y un daño para el medioambientte (¡ah!, que eso tampoco le importa).
Un saludo.
Recientemente he recibido la factura informativa del coste que ha supuesto el uso del sistema sanitario que, por desgracia, he tenido que realizar.
Ignoro el fin que usted persigue al gastarse el dinero de todos los madrileños en enviarme dicha factura, aunque ya le adelanto que no contribuirá a que mejore de mis problemas de salud.
No acabo de comprender esta nueva práctica ya que, que yo recuerde, no se han enviado facturas a los ciudadanos recordándoles el coste que supone tener un ejército, financiar los partidos políticos (incluso suponiendo que yo votara) o ayudar a salir de la crisis económica a los causantes de la misma. Le aclaro que me refiero a los bancos, no a los usuarios de los servicios públicos, como usted parece creer.
Pero, para que vea que he comprendido su mensaje, y que yo también quiero contribuir a esta toma de conciencia sobre nuestra maltrecha economía, paso a mencionarle algunos de los costes que origina su presidencia a todos los madrileños:
- Más de 1.500 asesores elegidos a dedo.
- 620 millones de Euros en publicidad desde 2008.
- Sueldo de la Sra. Presidenta de la Comunidad de Madrid: 89.643 al/año, al que hay que añadir el del resto de altos cargos y sus correspondientes gastos de representación, dietas, complementos, comidas, gasto de teléfonos móviles, etc, etc, etc*.
- 77 coches oficiales con un coste por vehículo de más de 3.000 /mes entre renting, combustible y salario del chofer (Gasto de vehículos oficiales Comunidad de Madrid + Ayuntamiento de la capital: 600.000 al/mes -7,2 millones al/año-).
- Recientemente (ver BOCM de 04/08/11) La Comunidad se ha gastado 471.380 euros en la contratación de ocho vehículos para los próximos 4 años.
- Cientos de televisiones planas instaladas hace 4 años y que aún no se han puesto en marcha en todos los centros de salud.
- BESCAM: al parecer, para garantizar el Estado de Derecho, quiere usted una policía autonómica (o no sé si es una guardia personal).
Le ruego que me disculpe si algún dato no es correcto. Usted cuenta con medios y dinero (el nuestro) para calcular los costes, hacer facturas y enviarnoslas.
Por último quisiera recordarle que todos los madrileños, y no usted ni su partido, pagamos la sanidad y el resto de servicios públicos, que con tanto ahínco usted intenta deteriorar y privatizar. Y que además, somos una de las comunidades que menos gasta en sanidad, y más dinero desvía a entidades privadas. Le ruego que en lo sucesivo no gaste nuestro dinero en enviarme "más facturas", ya que mi intención es tirarlas directametnte al contenedor de papel, y por lo tanto es un gasto inútil y un daño para el medioambientte (¡ah!, que eso tampoco le importa).
Un saludo.
Interesante...
Antonio Muñoz Molina
20/05/2011
Hora de despertar, Jose Luis
He pensado desde hace muchos años, y lo he escrito de vez en cuando, que España vivía en un estado de irrealidad parcial, incluso de delirio, sobre todo en la esfera pública, pero no solo en ella. Un delirio inducido por la clase política, alimentado por los medios, consentido por la ciudadanía, que aceptaba sin mucha dificultad la irrelevancia a cambio del halago, casi siempre de tipo identitario o festivo, o una mezcla de los dos. La broma empezó en los ochenta, cuando de la noche a la mañana nos hicimos modernos y amnésicos y el gobierno nos decía que España estaba de moda en el mundo, y Tierno Galván -¡Tierno Galván!- empezó la demagogia del político campechano y majete proclamando en las fiestas de San Isidro de Madrid aquello de "¡ El que no esté colocao que se coloque, y al loro!. Tierno Galván, que miró sonriente para otro lado, siendo alcalde, cuando un concejal le trajo pruebas de los primeros indicios de la infección que no ha dejado de agravarse con los años, la corrupción municipal que volvía cómplices a empresarios y a políticos.
Por un azar de la vida me encontré en la Expo de Sevilla en 1992 la noche de su clausura: en una terraza de no sé qué pabellón, entre una multitud de políticos y prebostes de diversa índole que comían gratis jamón de pata negra mientras estallaban en el horizonte los fuegos artificiales de la clausura. Era un símbolo tan demasiado evidente que ni siquiera servía para hacer literatura. Era la época de los grandes acontecimientos y no de los pequeños logros diarios, del despliegue obsceno de lujo y no de administración austera y rigurosa, de entusiasmo obligatorio. Llevar la contraria te convertía en algo peor que un reaccionario: en un malasombra.
En esos años yo escribía una columna semanal en El País de Andalucía, cuando lo dirigía mi querida Soledad Gallego, a quien tuve la alegría grande de encontrar en Buenos Aires la semana pasada. Escribía denunciando el folklorismo obligatorio, el narcisismo de la identidad, el abandono de la enseñanza pública, el disparate de un televisión pagada con el dinero de todos en la que aparecían con frecuencia adivinos y brujas, la manía de los grandes gestos, las inauguraciones, las conmemoraciones, el despilfarro en lo superfluo y la mezquindad en lo necesario. Recuerdo un artículo en el que ironizaba sobre un curso de espíritu rociero para maestros que organizó ese año la Junta de Andalucía: hubo quien escribió al periódico llamándome traidor a mi tierra; hubo una carta colectiva de no sé cuantos ofendidos por mi artículo, entre ellos, por cierto, un obispo. Recuerdo un concejal que me acusaba de "criminalizar a los jóvenes" por sugerir que tal vez el fomento del alcoholismo colectivo no debiera estar entre las prioridades de una institución pública, después de una fiesta de la Cruz en Granada que duró más de una semana y que dejó media ciudad anegada en basuras.
El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo plano la dificultad y la satisfacción del hacer. Es algo que viene de antiguo, concretamente de la época de la Contrarreforma, cuando lo importante en la España inquisitorial consistía en mostrar que se era algo, a machamartillo, sin mezcla, sin sombra de duda; mostrar, sobre todo, que "no se era": que no se era judío, o morisco, o hereje. Que esa obcecación en la pureza de sangre convertida en identidad colectiva haya sido la base de una gran parte de los discursos políticos ha sido para mí una de las grandes sorpresas de la democracia en España. Ser andaluz, ser vasco, ser canario, ser de donde sea, ser lo que sea, de nacimiento, para siempre, sin fisuras: ser de izquierdas, ser de derechas, ser creyente, ser del Madrid, ser gay, ser de la cofradía de la Macarena, ser machote, ser joven. La omnipresencia del ser cortocircuita de antemano cualquier debate: me critican no porque soy corrupto, sino porque soy valenciano; si dices algo en contra de mí no es porque tengas argumentos, sino porque eres de izquierdas, o porque eres de derechas, o porque eres de fuera; quien denuncia el maltrato de un animal en una fiesta bárbara está ofendiendo a los extremeños, o a los de Zamora,o de donde sea; si te parece mal que el gobierno de Galicia gaste no sé cuántos miles de millones de euros en un edificio faraónico es que eres un rojo; si te escandalizas de que España gaste más de 20 millones de euros en la célebre cúpula de Barceló en Ginebra es que eres de derechas, o que estás en contra del arte moderno; si te alarman los informes reiterados sobre el fracaso escolar en España es que tiene nostalgia de la educación franquista.
He visto a alcaldes y a autoridades autonómicas españolas de todos los colores tirar cantidades inmensas de dinero público viniendo a Nueva York en presuntos viajes promocionales que solo tienen eco en los informativos de sus comarcas, municipios o comunidades respectivas, ya que en el séquito suelen o solían venir periodistas, jefes de prensa, hasta sindicalistas. Los he visto alquilar uno de los salones más caros del Waldorf Astoria para "presentar" un premio de poesía. Presentar no se sabe a quién, porque entre el público solo estaban ellos, sus familiares más próximos y unos cuantos españoles de los que viven aquí. Cuando era director del Cervantes el jefe de protocolo de un jerarca autonómico me llamó para exigirme que saliera a recibir a su señoría a la puerta del edificio cuando él llegara en el coche oficial. Preferí esperarlo en el patio, que se estaba más fresco. Entró rodeado por un séquito que atascaba los pasillos del centro y cuando yo empezaba a explicarle algo tuvo a bien ponerse a hablar por el móvil y dejarnos a todos, al séquito y a mí, esperando durante varios minutos. "Era Plácido", dijo, "que viene a sumarse a nuestro proyecto". El proyecto en cuestión calculo que tardará un siglo en terminar de pagarse.
Lo que yo me preguntaba, y lo que preguntaba cada vez que veía a un economista, era cómo un país de mediana importancia podía permitirse tantos lujos. Y me preguntaba y me pregunto por qué la ciudadanía ha aceptado con tanta indiferencia tantos abusos, durante tanto tiempo. Por eso creo que el despertar forzoso al que parece que al fin estamos llegando ha de tener una parte de rebeldía práctica y otra de autocrítica. Rebeldía práctica para ponernos de acuerdo en hacer juntos un cierto número de cosas y no solo para enfatizar lo que ya somos, o lo que nos han dicho o imaginamos que somos: que haya listas abiertas y limitación de mandatos, que la administración sea austera, profesional y transparente, que se prescinda de lo superfluo para salvar lo imprescindible en los tiempos que vienen, que se debata con claridad el modelo educativo y el modelo productivo que nuestro país necesita para ser viable y para ser justo, que las mejoras graduales y en profundidad surgidas del consenso democrático estén siempre por encima de los gestos enfáticos, de los centenarios y los monumentos firmados por vedettes internacionales de la arquitectura.
Y autocrítica, insisto, para no ceder más al halago, para reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo y la queja, miembros de una comunidad política sólida y abierta y no de una tribu ancestral: ciudadanos justos y benéficos, como decía tan cándidamente, tan conmovedoramente, la Constitución de 1812, trabajadores de todas clases, como decía la de 1931.
Lo más raro es que el espejismo haya durado tanto.
Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 10 de enero de 1956) es un escritor español y académico de número de la Real Academia Española desde 1996, donde ocupa el sillón "u".
Actualmente reside entre Madrid y Nueva York, donde dirigió el Instituto Cervantes hasta mediados del 2006
Destruyendo nuestra educación...
Esperanza Terminator... sin cortarse...
Han salido unas ayudas para un curso de nuevas tecnologías aplicadas a la Educación organizado por la Comunidad de Madrid, y resulta que a todos los profesores de colegios concertados y privados que se apunten les regalan un ordenador portátil además de subvencionarles el 100% del curso. A los profesores de la pública les dan la oportunidad de entrar en el sorteo de un ordenador portátil, y deben pagar 660 euros de matrícula.
Dadle la máxima difusión posible. Sobre todo a los contactos que tengáis en medios de comunicación. Debemos dejar claro que no es que no haya dinero para la educación sino que no lo quieren gastar en la pública.
La convocatoria del curso ha salido a finales de septiembre y está en "Novedades" en la web de cualquier DAT.
Han salido unas ayudas para un curso de nuevas tecnologías aplicadas a la Educación organizado por la Comunidad de Madrid, y resulta que a todos los profesores de colegios concertados y privados que se apunten les regalan un ordenador portátil además de subvencionarles el 100% del curso. A los profesores de la pública les dan la oportunidad de entrar en el sorteo de un ordenador portátil, y deben pagar 660 euros de matrícula.
Dadle la máxima difusión posible. Sobre todo a los contactos que tengáis en medios de comunicación. Debemos dejar claro que no es que no haya dinero para la educación sino que no lo quieren gastar en la pública.
La convocatoria del curso ha salido a finales de septiembre y está en "Novedades" en la web de cualquier DAT.
Francia: ¿Liberté, Egalité, Fraternité?
Apoyo a la iniciativa de Amnistia Internacional
Imagina que tu casa es demolida sin previo aviso y tu gobierno no hace nada por protegerte ni garantizar que tengas vivienda. Supón que te niegan la asistencia médica por no poder pagarla. A demasiadas personas, en su mayoría mujeres, se les niegan diariamente los derechos a una vivienda adecuada, a la alimentación, al agua, al saneamiento, a la salud, al trabajo y a la educación, sin que los gobiernos rindan cuentas por ello.
El próximo mes de noviembre tendrá lugar la cumbre del G-20 que preside Francia. Según el presidente Sarkozy, los países integrantes del G20 viven en un nuevo mundo “que necesita nuevas ideas”. Sin embargo, el gobierno francés ha fracasado en el liderazgo de garantizar los derechos económicos, sociales y culturales para todas las personas.
Ahora que el gobierno francés ejerce la presidencia del G20, el presidente Sarkozy debe aprovechar esta oportunidad, e impulsar la promoción y la protección de los derechos económicos, sociales y culturales para todas las personas.
Francia debe ratificar el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que permite que aquellas personas a quienes se les han negado sus derechos puedan pedir justicia a través de la ONU y exigir que los gobiernos rindan cuentas.
Para que entre en vigor, al menos 10 Estados deben firmarlo y ratificarlo y aún sólo lo han ratificado cuatro, siendo uno de ellos España. ¡Francia debe impulsar su puesta en marcha y reforzar así el reconocimiento legal en el país y en todo el mundo!.
Firma:
http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/francia-derechos-economicos-sociales-culturales/
Imagina que tu casa es demolida sin previo aviso y tu gobierno no hace nada por protegerte ni garantizar que tengas vivienda. Supón que te niegan la asistencia médica por no poder pagarla. A demasiadas personas, en su mayoría mujeres, se les niegan diariamente los derechos a una vivienda adecuada, a la alimentación, al agua, al saneamiento, a la salud, al trabajo y a la educación, sin que los gobiernos rindan cuentas por ello.
El próximo mes de noviembre tendrá lugar la cumbre del G-20 que preside Francia. Según el presidente Sarkozy, los países integrantes del G20 viven en un nuevo mundo “que necesita nuevas ideas”. Sin embargo, el gobierno francés ha fracasado en el liderazgo de garantizar los derechos económicos, sociales y culturales para todas las personas.
Ahora que el gobierno francés ejerce la presidencia del G20, el presidente Sarkozy debe aprovechar esta oportunidad, e impulsar la promoción y la protección de los derechos económicos, sociales y culturales para todas las personas.
Francia debe ratificar el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que permite que aquellas personas a quienes se les han negado sus derechos puedan pedir justicia a través de la ONU y exigir que los gobiernos rindan cuentas.
Para que entre en vigor, al menos 10 Estados deben firmarlo y ratificarlo y aún sólo lo han ratificado cuatro, siendo uno de ellos España. ¡Francia debe impulsar su puesta en marcha y reforzar así el reconocimiento legal en el país y en todo el mundo!.
Firma:
http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/francia-derechos-economicos-sociales-culturales/
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